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IBAGUÉ - COLOMBIA, 21.Octubre.2018
Prabyc
  |   15.Diciembre.2017   |   Por:  

"Estamos bastante mal, tenemos ciudades espejismos, hay que cambiar el modelo económico": Julio Roberto Gómez

Crédito: 
Vanguardia Liberal
El integrante del sindicato CGT afirmó que un colombiano necesita un salario mínimo vital de un millón seiscientos mil pesos para sobrevivir dignamente y enfatizó que si la economía no se ha desplomado aún es por las remesas que mensualmente más de 5 millones de colombianos envían desde el extranjero.

Con la llegada de la época navideña no solamente llega la alegría característica de las festividades sino también la preocupación por el debate que año tras año se presenta a la hora de definir el aumento en el salario mínimo.
El 2017 estuvo caracterizado por una fuerte crisis económica que se sintió con mayor fuerza en los estratos bajos del país, la fuerte carga tributaria impuesta a través del IVA generó un considerable aumento en la canasta familiar que hizo que los colombianos tuvieran que desistir de muchos productos cotidianos y buscar nuevos opciones para suplir los faltantes en su cocina. 
Sector empresarial propone incrementar $37.600 pesos al SMLV 
Julio Roberto Gómez, de la Confederación Nacional del Trabajo, explicó que las negociaciones del aumento del salario mínimo se discutieron ayer entre el sector sindical, empresarial y el Gobierno quien está actuando como observador hasta ahora. 
“El sector empresarial hizo una propuesta unificada, ellos tienen la postura de un aumento del 5.1% mientras el sector sindical se unificó en el 9%, el Gobierno en cabeza del ministro de Hacienda, manifestó que aún no tienen una propuesta, nosotros creemos que éste no puede jugar de árbitro pues una parte activa, ellos están observando cómo nos comportamos en el ring empresarios y trabajadores, el plazo en su primera fase se vence el día de hoy pero no hay prevista una reunión”, indicó Gómez. 
Comentó que se espera que para otra semana el Gobierno cite para una nueva negociación y enfatizó que pese a plantear un incremento del 9%, el sector sindicalista es consiente que el actual salario mínimo aun cuando éste porcentaje se logrará no es suficiente para que una familia colombiana pueda vivir de forma digna.
“Nosotros hemos venido planteando la tesis del salario mínimo vital, que es el costo de la canasta familiar, el salario mínimo vital debería estar en $1.600.737, nosotros esperamos que el sector empresarial en un acto de inteligencia entienda que si la gente no tiene plata no va a consumir bienes y servicios, esperamos que el Gobierno haga un gesto de paz con las personas que devengan el salario mínimo y planteen una cifra que sea decente”.
Un  Gobierno acostumbrado a privatizar las ganancias y socializar las pérdidas 
Julio Roberto Gómez comentó que Colombia ocupa el puesto 14 estando solo por encima de Haití y Venezuela en cuanto a salario mínimo en Latinoamérica por lo cual es necesario realizar un esfuerzo importante.
“El Gobierno se la pasa ufanándose que en Colombia el modelo económico permite tasas de crecimiento importantes, aquí necesitamos menos mermelada, menos corrupción y más inversión, estamos bastante mal, tenemos ciudades espejismo pero la periferia está viviendo en condiciones de miserias, a Colombia lo salvan las remesas del exterior, son casi 5 millones de trabajadores que envían dinero mensualmente a sus familias para lograr que estás sobrevivan, eso es lo que ha evitado el colapso pero el modelo debemos cambiarlo”. 
Apuntó que Colombia tiene un modelo que concentra y excluye lo que lo ha convertido en el séptimo país más desigual en el mundo y el segundo más desigual en la región latinoamericana. 
Además agregó que el impacto del aumento del IVA ha sido devastador para la clase trabajadora del país y ha conseguido que ésta se empobreciera aún más, resaltó que cuando el petróleo estuvo a precios muy altos el Gobierno en ningún momento planteo un trato especial a los colombianos y esto se debe a que en el país están acostumbrados a privatizar las ganancias y socializar las perdidas.  
¿Cómo sobrevivir con el actual SMLV? 
Según Mario Valencia, director de Red de Justicia Tributaria y Cedetrabajo, al medir el efecto en el rango de ingresos de 0 a 1 salario mínimo, que es aproximadamente el 40% de la población colombiana, se puede apreciar que el impacto del aumento del IVA fue de aproximadamente 8.969 pesos mensuales por trabajador lo que representa alrededor de 107.000 pesos al año. 
Si se tiene en cuenta que el 5.1% que plantea el sector empresarial corresponde a 37.600 pesos se puede evidenciar claramente el abismo que existe entre el incremento y la carga tributaria tan fuerte que han tenido que soportar los colombianos en el último año. 
“Tenemos que organizarnos e impedir que cada vez toquemos más fondo, necesitamos que la gente se concienticé y participe en las manifestaciones a los que las citamos, en este momento ni siquiera una persona que se gana 1 millón de pesos puede sobrevivir de manera digna al alto costo de la canasta familiar, los precios de la salud, la educación etc., la única manera que tenemos de defendernos es organizándonos”. 
No venda su voto, quien vende su voto vende su futuro y el del país 
Julio Roberto Gómez recalcó que uno de los problemas más graves del país es la falta de conciencia política y permitir que personas corruptas lo coacciones con miserias para votar por determinada persona que a futuro termina apropiándose de los recursos que son de todos. 
“En época electoral, no venda el voto, quien vende el voto vende el futuro de sus hijos y de las nuevas generaciones, necesitamos analizar hacia donde dirigimos nuestro apoyo, porque los políticos ahora se visten con piel de oreja pero cuando llegan al poder se olvidan de todo lo que han prometido”.
Recordó que en Colombia es difícil organizarse a nivel sindical pues la violencia ha cobrado la vida de más de 3 mil activistas en los últimos 20 años, sin embargo parte del problema es la indiferencia de los mismos trabajadores que en su mayoría no saben lo que es tener un contrato de trabajo a término indefinido. 
“Hoy la gente tiene contratos basura de 60 y 90 días por lo cual así las personas se quieran sindicalizar no tienen la posibilidad, en el sector público en instituciones como el SENA hay más de 30 mil personas en nómina paralela y esto no tiene presentación, lo mismo ocurre hasta en la Presidencia de la Republica, si no seguimos luchando cada vez la situación será más difícil para la clase trabajadora colombiana”.