Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Opinión: Solidaridad

Es la expresión máxima de respeto y amor por el otro, es la savia germinal de la existencia que hace al dador un ser de luz.
Imagen
Crédito
Suministrada
12 Abr 2020 - 11:07 COT por Ecos del Combeima

El concepto de solidaridad es un concepto de colaboración, de ayuda, que subyace en los valores mas profundos del ser humano, es la expresión máxima de respeto y amor por el otro, es la savia germinal de la existencia que hace al dador un ser de luz, el concepto de solidaridad es un concepto determinador de ley universal sobre lo que también se recibe.

Hace algunos años el ex gobernador Fernando Osorio, usó la expresión de solidaridad como su eslogan del gobierno “Tolima Solidario”; buscaba ser un generador de acciones gubernamentales y un planteamiento sociológico, que beneficiara en términos de equidad a los que menos tenían, a los abandonados por el Estado, el ex gobernador por su formación teológica y cristiana sabía que en búsqueda de encontrar una verdadera razón de desarrollo se debía plantear esta expresión mayor, en lo economico y social.

Hace algunos días el Diputado Gerardo Yepes emprendió la noble labor de ser solidario con quienes más lo necesitan en estos duros momentos, sin cálculos sobre lo que se iba a encontrar, acogí activamente la idea, con varios amigos la potenciamos y muy sorprendidos estamos del amor, la bondad, la humildad y el desprendimiento de mucha gente, unos que, nos regalaron una libra de arroz, otros algunas arrobas, otros algún dinero, otros significativa cantidad de dinero, algunos trabajo logístico, carros, en fin, nos encontramos con esa fortaleza que aflora cuando unidos, con el corazón, la verdad y mucha razón emprendemos la gran empresa de ser solidarios con quienes mas lo necesitan.

Bien diría Heráclito de Éfeso 500 años antes que naciera Jesucristo “No hay vida posible sin oposición”, por eso Gerardo Yepes y su ejercito de buenos corazones, se ha encontrado con algunas voces que critican, suponen, señalan, especulan o acusan, sin embargo como a Jesucristo, eso no lo detuvo y siguió en su propósito; aquellos sepulcros blanqueados por fuera, pero que por dentro están llenos de inmundicia, verán saciadas sus angustias, cuando las caras agradecidas y alegres de muchos necesitados, reciban su ayuda, solo así al menos su conciencia podrá pasar, de la critica al agradecimiento en silencio y esto les permita estar tranquilos y obtener paz.

También te puede interesar estas columnas

Por eso, elegir bien no es un asunto menor. Es decidir quién tendrá la responsabilidad de defender al Tolima con argumentos, con liderazgo y con visión de desarrollo, en el escenario donde se toman las decisiones más importantes del país.

El crecimiento de 131 % no debe leerse como un punto de llegada, sino como una señal de oportunidad. Porque la participación del Tolima dentro del total nacional sigue siendo cercana al 0,35 % en exportaciones no minero-energéticas. Es decir, hay crecimiento, pero también hay un enorme margen de expansión.

Hay quienes afirman que dicha conducta raya en un problema de salud mental, pero también, desde el punto de vista sociológico, algunos expertos, como el mexicano Omar Estrada, han abordado el fenómeno como una nueva forma de expresión de los jóvenes que hay que entender y comprender.

“Con seguridad todo y sin seguridad nada¨, frase que ha calado profundamente en todos los colombianos, al nacer de una realidad.

Colombia atraviesa un momento económico complejo, mientras el debate político se consume en polarización, la economía real intenta sostenerse sobre una base exportadora aún frágil y altamente dependiente de bienes primarios.

La decisión más importante en marzo, mayo y junio de 2026 es elegir pensando en nuestra institucionalidad y democracia, que ha sido la más antigua y solida de Latinoamérica y respetar, así no nos gusten, esos pesos y contrapesos, y mejorar esta institucionalidad para que nunca más alguien abuse de ella o termine proponiendo constituyentes amañadas, para gobernar a su antojo. 

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

Hoy la situación no solo no mejora, sino que se agrava, y la comercialización del arroz se vuelve cada vez más pesada y más injusta para el agricultor tolimense.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.