Pasar al contenido principal
Econoticias y Eventos
Opinión
COMPARTIR
Se ha copiado el vínculo

Ser líder

En el Tolima necesitamos lideres sensibles, disciplinados, que estén dispuestos a poner cuota de sacrificio, que sean solidarios, resilientes, con carácter, con coraje, que amen su oficio, dispuestos a servirle a los demás y por supuesto líderes que ejerzan su liderazgo en el hacer. Por: Óscar Barreto.
Imagen
Crédito
Prensa Gobernación
15 Mar 2020 - 18:03 COT por Ecos del Combeima

Definir el liderazgo requiere sin duda de análisis desde distintas ópticas, el líder siempre contiene actitudes diferenciales, formas diferenciales de ver la vida, formas diferenciales de actuar y por supuesto formas diferenciales de abordar y resolver las crisis.

Tener liderazgo significa tener la capacidad de saber de donde vengo, donde estoy y para donde voy, el liderazgo necesita norte, trabajo, disciplina y cuota de sacrificio, una amalgama casi todas de voluntades, de fuerzas, que luchan contra el establecimiento, contra el mercado, ese que busca manejar e imponer criterios y gustos, en el mundo de hoy para tener liderazgo se necesita tener capacidad de comunicarse, pero también comunicación critica, el liderazgo moderno sobre todo necesita coherencia, el verdadero líder es coherente entre lo que dice y lo que hace, para mi y así lo promuevo, es mas importante HACER; el hacer habla por si solo, genera testimonio, genera realidad, es tangible y prevalece en el tiempo.

Muchos se hacen lideres bajo la imposición tiránica, otros lo hacemos a través de la fuerza de la razón, y con fundamento en la persuasión, los liderazgos de imposición generan rebeldía y resentimiento, por eso son de corta vida, los liderazgos fundamentados en razón, ejemplo, trabajo, disciplina, sensibilidad y persuasión a fuerza de los hechos, prevalecen en el tiempo y el espacio, se vuelven mitos interpretativos con fuerza infinita e irrefutable. Formar líderes, no es otra cosa que orientar el camino para la educación, la disciplina, el sacrificio y el amor por lo que se hace, es decirles a todos que los peores enemigos son el miedo, la mediocridad y la falta de carácter, no he visto el primer líder cobarde, para ser líder se necesita coraje.

En el Tolima necesitamos lideres sensibles, disciplinados, que estén dispuestos a poner cuota de sacrificio, que sean solidarios, resilientes, con carácter, con coraje, que amen su oficio, dispuestos a servirle a los demás y  por supuesto líderes que ejerzan su liderazgo en el hacer.

También te puede interesar estas columnas

Hace tiempo estamos hablando de tierras improductivas, áreas con una vaca por hectárea, campesinos sin tierra y regiones abandonadas, donde el Estado solo aparece en elecciones. Y eso no es carreta.

No solo por su riqueza agrícola, ubicación estratégica y diversidad, sino porque empieza a consolidar su gobernabilidad territorial basada en un liderazgo institucional creciente, que abre espacios al empresariado, la academia y la misma comunidad.

Durante años muchas organizaciones construyeron valor desde tareas operativas que hoy empiezan a automatizarse. Pero la estrategia, la capacidad de leer contextos, tomar decisiones, liderar equipos, interpretar mercados y construir relaciones de confianza siguen siendo profundamente humanas.

La izquierda agrupada alrededor del Pacto Histórico parece haber adoptado una versión precaria y resentida del socialismo. No una visión moderna orientada a generar riqueza, competitividad y justicia social sostenible, sino una narrativa de revancha contra una “derecha” muchas veces caricaturizada.

La Alcaldía de Ibagué le otorgó a la empresa León Gráficas SAS un contrato por valor de $4.416.501.840, y la controversia surge porque, frente al proceso licitatorio, podría haberse dado un posible direccionamiento en los requisitos del pliego.

Porque Cepeda no propone un proyecto nuevo. Propone una prolongación. Y lo que se va a prolongar merece un examen honesto, sin la ingenuidad del entusiasmo electoral.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.