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Los micrófonos populistas de R.C.N

Hace más de un año, estando en una cabina de R.C.N. escuché decir a un integrante del Centro Democrático en la ciudad, que ya se trabajaba en la candidatura de Rubén Darío Correa para la Alcaldía de Ibagué. Por: Laura Castro.
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Javier Pérez / Ecos del Combeima
4 Mar 2019 - 13:56 COT por Ecos del Combeima

Entonces entendí la permanente estrategia populista que el periodista-locutor a través de su micrófono le imprime al noticiero, en el que se muestra como un abanderado de las causas imposibles, donde recolecta para los más necesitados, se hace invitar al aire, a desayunos, sancochadas, lechonadas, lunadas, asados y todo lo que le permita, con la disculpa de la solución y conocimiento del problema, tener contacto con el mayor número de personas, y hacerlos sus seguidores.

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La estrategia ha funcionado divinamente, porque cala en los sectores más vulnerables, y porque sus patrocinadores, los más interesados en una posible candidatura, no dudan en llegar con las soluciones materiales, los mercados, las anchetas de pescado, la silla de ruedas, servicios funerarios, entre los muchos logros. Pero sin duda, el efecto micrófono para arengar y concitar a los oyentes, en los casos del impuesto predial, agua para los barrios del sur, por mencionar sólo algunos, tienen tentado a Rubén Darío, pensando equivocadamente que esos solos elementos son suficientes para aspirar a dirigir los destinos de Ibagué.

El 26 de octubre de 2016 Pacho Escobar, columnista del portal las Dos Orillas, tituló: “La Cariñosa, la emisora que pone alcaldes” en ella hacía referencia al fenómeno en que se convirtió el locutor deportivo Campo Elías Terán, quién aplicando un periodismo populista y focalizado en los sectores vulnerables, a través de una franja noticiosa de la mañana y el medio día, había incubado su candidatura a la alcaldía de Cartagena 2012-2015. La alcanzó con una votación histórica de 166 mil votos. Pasados cuatro años, la misma fórmula en la cariñosa se repetía con el locutor Manolo Duque, elegido alcalde de esa ciudad 2016-2019, con 125 mil votos, personaje éste que había ingresado a la emisora en reemplazó de Terán.

Los registros noticiosos dan cuenta que Terán dirigió los destinos de la ciudad por seis meses, pero delicados quebrantos de salud lo obligaron a dejar el cargo. En lo que hace referencia a Manolo Duque. La vio negra, porque al año de su mandato, esos miles que lo respaldaron y eligieron, a través de una firmatón buscaban revocarle el mandato, por considerar que no era idóneo para el cargo. Le cayó la procuraduría, también fue condenado por tráfico de influencias, cohecho y concierto para delinquir. El 31 de octubre de 2017, desde la cárcel firmó su renuncia como Alcalde de Cartagena.

El miércoles pasado, en un evento show que realizó el Centro Democrático en la ciudad, dizque para reunirse con los aspirantes las elecciones locales, y regionales del departamento, los registros fotográficos dejaron ver a Rubén Darío Correa, haciéndose acompañar de Henry Escobar y Ricardo Ferro, aclarando el primero que había asistido como ciudadano desprevenido, común y corriente, eso sí invitado por el senador Álvaro Uribe Vélez, para explorar, revisar, analizar, estudiar, recapacitar, sopesar y explorar, a ver si podía medírsele a la candidatura a la alcaldía de Ibagué. Ay que ofensa a la inteligencia. Después de ver eso, se concluye que: R.C.N, quiere aplicar la misma fórmula de Cartagena y que el Representante a la Cámara Ricardo Ferro, hace rato viene trabajando en el asunto, además que es notorio, respecto de la preferencia y espacios que él tiene en el noticiero que dirige el señor Correa. Es decir están trabajando en llave hace rato.

Vale aclarar que el periodismo de causas imposibles, de campañas de alto impacto y todo lo que signifique rescatar valores y salvaguardar derechos, no puede darse esperando resultados electorales, porque de ser así, Juan Gossaín, Darío Arizmendi, Yamid Amat y Julio Sánchez Cristo, por mencionar los misioneros y titanes del periodismo en Colombia, si se lo hubieran propuesto habrían alcanzado la Presidencia de la República, o cualquier otro cargo de elección popular.

Curiosamente la mayoría de sus colegas en la radio, se perciben positivos ante una posible aspiración y la oportunidad de tener un colega como primer mandatario, les saciaría la sed de pauta oficial que han padecido los medios de comunicación en el mandato de Guillermo Alfonso Jaramillo. Y lo mejor de todo, no dudan en afirmar que si Rubén Darío se candidatiza, no tendría rival, es decir hay optimismo en el gremio. Vea pues, entierro de tercera para la credibilidad e independencia periodística, saldríamos de Guatemala para Guatepior.

Después de todo esto, lo que está claro en que en caso de que Correa acepte la candidatura, es que lo suyo no es el periodismo puro y comunitario, y su preferencia será ejercer el arte de la política y con salto de garrocha, porque sin tener la mínima experiencia o conocimiento de lo público, quiere llegar derecho a despachar como alcalde. Lo que hace pensar, en caso de un posible triunfo de Rubén Darío, los del Centro Democrático estarán ahí, para manejarlo, influenciarlo y dominarlo en su gestión. En eso son expertos y se aprovecharán de la ingenuidad del muy querido y apreciado periodista-locutor, que transformó su micrófono en una herramienta populista.

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